Colecciones

La Biblioteca Personal de John Maxwell Coetzee constará de la selección e introducción de doce clásicos de la literatura universal que lo han acompañado a lo largo de su vida. Ante este emprendimiento no podemos más que recordar las palabras de Borges : “Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos. Ocurre entonces la emoción singular llamada belleza, ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica. La rosa es sin por qué, dijo Angelus Silesius; siglos después, Whistler declararía El arte sucede.” John M. Coetzee es profesor de literatura, traductor, lingüista, crítico literario y sin duda, uno de los escritores más importantes de los últimos tiempos, y de los más premiados. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 2003 y en dos ocasiones le fue concedido el Booker Prize, el premio más prestigioso de la literatura en lengua inglesa. Ante el proyecto de la edición de su Biblioteca Personal J. M. Coetzee comentó: “Será una especial aventura volver a explorar aquellos libros que han sido de enorme importancia en el transcurso de mi vida y poder formular mis ideas acerca de ellos en la forma de una introducción. Además estoy muy entusiasmado porque esta biblioteca aparecerá primero en el mundo de habla hispana.”

volver
Título: La muerte de Iván Ilich / Patrón y peón / Hadji Murat
Autor:
Tolstói, Lev

Traductor: Alejandro Ariel González
Editor: El hilo de Ariadna
ISBN: 978-987-298969-9
Páginas: 360
Comprar

La muerte de Iván Ilich / Patrón y peón / Hadji Murat

(2014)

La muerte de Iván Ilich es una novela publicada por primera vez en 1886. El argumento gira en torno a Iván Ilich, un burócrata que empieza a cuestionarse las convicciones aristócratas con las que fue educado. La novela fue muy aclamada y ha sido considerada por muchos intelectuales de distintas épocas como una de las más grandes de toda la literatura rusa. Por su parte, Patrón y Peón es un relato en el que el autor desmenuza las diferentes maneras de actuar del patrón y del peón cuando deben ayudarse y unir sus fuerzas para sobrevivir. Por último, Hadji Murat fue escrito entre 1896 a 1904 y se publicó luego de la muerte de Tolstói, en el año 1912. El texto se centra en Hadji Murat, un militar del Cáucaso que lucha en contra de las tropas rusas que llevaban adelante la política expansionista del zar Nicolás I. La historia se desencadena cuando el protagonista entra en conflicto con el jefe de las tropas rebeldes y, por ese motivo, se pasa al bando ruso.

 

«La muerte de Ivan Ilich… es una de las gemas más valiosas de la obra de Tolstói. Es un signo de interrogación tan negro y fuerte que brilla a través de los colores radiantes de la prédica con la cual Tolstói deseaba hacernos olvidar sus viejas dudas». Lev Shestov

 

Iván Ilich produce este tipo de reacción por la impresión que da, a través del ritmo despiadado y la textura despojada de su prosa, de que a su autor lo impacientan las ficciones con las cuales habitualmente arropamos la vida a fin de hacerla soportable. La ficción, por ejemplo, de que cuando nos acercamos a la muerte podemos contar con el cuidado amoroso de nuestra familia, o la ficción de que la ciencia médica, la piedad divina o ambas asegurarán que nuestros últimos días no se conviertan en un torbellino de agonía y terror sin tregua.

 

De la Introducción de J. M. Coetzee (Premio Nobel de Literatura)

 

Lev Nikoláievich Tolstói (1828-1910), novelista de origen ruso, es uno de los más grandes escritores de Occidente y de la literatura mundial. Sus más famosas obras, Guerra y paz y Anna Karénina, se consideran la cúspide del realismo. Sus ideas sobre la «no violencia activa», expresadas en libros como El reino de Dios está en vosotros, tuvieron un profundo impacto en grandes personajes como Gandhi y Martin Luther King. Tolstói nació en Yásnaya Poliana. Hijo de un propietario noble y de la acaudalada princesa María Volkonski, Tolstói viviría siempre escindido entre esos dos espacios simbólicos: la gran urbe y el campo. El primero representaba para él el deleite, el derroche y el lujo de quienes ambicionaban brillar en sociedad; mientras que el segundo, por el que sintió devoción, era el lugar del laborioso alumbramiento de sus preclaros sueños literarios. Aristócrata refinado y opulento, acabó por definirse paradójicamente como anarquista cristiano, lo que provocó el desconcierto entre los de su clase; creyente convencido de la verdad del Evangelio, mantuvo abiertos enfrentamientos con la Iglesia Ortodoxa y fue excomulgado; promotor de bienintencionadas reformas sociales, no obtuvo el reconocimiento ni la admiración de los radicales ni de los revolucionarios; héroe en la guerra de Crimea, enarboló después la bandera de la mansedumbre y la piedad como las más altas virtudes. Fue un pensador social responsable de haber creado una obra literaria inmensa en la que la epopeya y el lirismo se entreveran, y en la que la guerra y la paz de los pueblos cobran realidad en los lujosos salones y en los campos de batalla, en las ilusiones irreductibles y en los furiosos tormentos del acendrado corazón humano. Murió después de huir del estilo de vida aristocrático y haberse separado de su esposa. Tolstói había intentado renunciar a sus propiedades en favor de los pobres, aunque su familia y su esposa, Sofía Behrs, se lo impidieron. Entre sus logros como autor, se cuentan Felicidad conyugal (1958), Los cosacos (1863), El padre Sergio (1989) y Resurrección (899). Lo enterraron en su casa en Yásnaya Poliana.